El 2011 fue el Año de La Fructificación, en el que quedaron nuestros campos con fruto después de un tiempo de siembra y cuidado del terreno.
En la Noche de Rhema del 17 de Diciembre de 2011, decretamos por instrucción del Señor Jesús, el 2012 como el Año de La Cosecha, el año de las respuestas y las soluciones.
Ha llegado el tiempo de poseer el fruto. Poseerlo en la mano, en la bolsa, en la alacena, en el corazón. Cosecha en lo espiritual, en lo sentimental, en lo emocional, en lo financiero, en lo empresarial, en lo académico.
Ya no es tiempo de ver lo que seremos, lo que tendremos o a donde estaremos. Ahora en el Año de La Cosecha es el tiempo de ser, tener y estar.
No más estar sentado en las graderías del desfile de los triunfadores, ahora es el tiempo de ir en el desfile de los que son más que vencedores.
El 2011 fue un tiempo de sembrar con lágrimas. El 2012 es un tiempo de llevar con gozo las gavillas bajo el brazo. ¡A cosechar!
Apóstol Dr. Francisco Gudiel